martes, 30 de julio de 2019

No todo puede salir perfecto

Una de las excursiones más atractivas pero más caras en Göreme es un vuelo de dos horas en globo aerostático. Yo ya lo había visto en las guías y en internet y me había jurado que lo haría. Es caro, pero es una vez en la vida. Hablando con los argentinos de ayer, nos enteramos de que hay mucha gente que va a ver los globos salir pero sin subirse, y como era tan caro, pensé que sería mejor hacer alguna otra actividad aventurera más asequible. Se trataba de ir a verlos donde salen, al amanecer, y hacer fotos del valle con los globos volando. Así que esta mañana, muy temprano, a las 5, estábamos ahí arriba esperando que amaneciera; subimos andando porque los del hotel nos dijeron que no eran más de 10 minutos y así fue, aunque era una cuesta súper empinada para esas horas de la madrugada!! Además, a la entrada de la calle que sube hacia las afueras del pueblo, nos encontramos con dos turcos con pinta bastante chunga, pidiéndonos 3liras por pasar, y es una vía pública normal y corriente!! Nos quedamos sorprendidos pero había que hacerlo igual, además había un cartel que decía algo que podía ser eso. En fin, no te vas a poner a discutir por todo cuando no entiendes nada. Allá subimos cuando el sol aún no había salido y vimos que igual que nosotros, allí se juntaba cada vez más gente. Y más y más, y hasta muchas novias (vimos 3 o 4) van allí a hacerse fotos a esas horas!! Rarísimo. El sol salió y seguíamos esperando ver los globos, cada vez con menos esperanza. Pregunte a unas argentinas y me confirmaron que hoy no había globos, por no sé qué cuestión del tiempo, el caso es que allí estaban todos viendo amanecer y nosotros que queríamos globos, nos quedamos muy chafados. Vamos, yo no me levanto solo por ver amanecer, aunque sea precioso!! No todo puede ser perfecto...
pero casi perfecto, porque después de volver al hotel y echarnos una siestecita mañanera, nos fuimos a la excursión en quad o ATV, que es parecido. Era una excursión de dos horas por el love valley, el white valley, el rose valley..., esto está rodeado de mil calles con formaciones sorprendentes y que cambian de color según sea la piedra que predomina. Bueno, ahora escribe PEDRO:
Satisfagamos desde el principio la curiosidad del lector: Fue un poco decepcionante. Nos acostamos, después de una buena cena, en unas camas que el personal del Hotel no se había molestado en hacer, y muy temprano, hacia las 10:00 de la noche. Dormimos poco, porque el despertador nos sacó de la cama a las 4:30. Caminamos por las calles de Goreme. prácticamente oscuras por una empinada cuesta que a mí me dejó sin resuello. Cuando llegamos arriba, al lugar que nos habían indicado, vimos algunos otros turistas como nosotros de ojos legañosos y provistos de cámaras para la ocasión. Intentamos adivinar dónde tendría lugar el acontecimiento, caminamos por la cresta de la montaña y elegimos el sitio que nos pareció más adecuado. Esperamos pacientemente mientras clareaba el día. Por fin, como dice Homero, la aurora de rosados dedos, asomó por el horizonte. Pero nada, no sucedió nada. Cerca de nosotros, oímos hablar en argentino. Betty se apresuró a preguntarles por qué no veíamos nada: las condiciones meteorológicas impedían la salida de los globos, el espectáculo por el que nos habíamos levantado a las 4:30 de la madrugada. Todos los turistas que nos rodeaban habían venido a ver el amanecer, algo que nosotros nos hubiera dejado en cama, durmiendo. Así que regresamos al Hotel, nos metimos en nuestras camas desechas, y dormimos por fin un par de horas hasta que llegó el turno de la siguiente actividad del día.
Y la siguiente actividad del día fue mucho menos decepcionante: un paseo en Quad Por diversos valles y lugares De los alrededores. Nos dieron mascarillas y redecillas para el pelo como si fuéramos cirujanos, un casco Y un quad/ atv bastante chusta -dice Juan- Y un guía jovencito de unos 16 18 años muy alegre y simpático cuyos conocimientos de inglés eran similares a los míos de turco. Pero nos entendíamos por señas. La verdad es que nuestro guía fue muy prudente y nos llevó por caminos relativamente fáciles, pero la conducción es más sencilla de lo que parece. Fue divertido, salvo al principio, cuando todavía teníamos algo de miedo, y con razón: En la lucha entre Betty y el Quad, perdieron ambos, el Quad se fue a la cuneta, Betty se llevó un raspón amoratado en el dedo y Ali, nuestro joven guía, tuvo que sacar el trasto a empujones. Pero no hubo más incidentes, atravesamos barrancos, cruzamos bancales y vadeamos lechos secos de ríos, cubiertos de arena: una típica aventura guiri. Conste también que en uno de los sitios donde paramos vimos como una ambulancia tuvo que venir a recoger a otro turista que había tenido un accidente en un cuadro, prueba de que es más peligroso de lo que parece. Y después no hubo mucho más, tras las dos horas de excursión, Otras dos de discusión con Juan sobre si estos trastos tienen tracción a las cuatro ruedas o solo trasera, mientras a la sombra tomamos lo que llaman pottery kebap, Y nos bebíamos unas copas de vino blanco de Capadocia. 
 Nos vamos de Capadocia, nos ha rechiflado a todos, por la belleza y por la aventura que ofrece. Ahora a Estambul a encontrarnos con Jorge 😍😍




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Güle güle, Tesekkür ederim

PEDRO: Viajar a Turquía es un poco como viajar al pasado, a la España de mi niñez: hay muchas normas, señales, prohibiciones, avisos, pe...