lunes, 29 de julio de 2019

Capadocia o cómo esconderse.

Bueno, pues el día de hoy ha sido la pera, espectacular. Cuando vienes a capadocia, estamos en Goreme, lo normal es contratar muchas excursiones diferentes. Hay un Tour verde, un tour rojo, y muchas otras opciones para conocer la zona, con jeep, quad, globo aerostático, bicicleta, de todo, menos barco, cualquier cosa sirve.  Esto está lleno de turistas, increíblemente lleno de turistas, y todas las casas, absolutamente todas las casas y edificaciones están dedicadas a hoteles y residencias. Entonces sólo tienes que pensar a qué te apetece ir el primer día y qué te apetece ver el segundo,  básicamente es lo que hace todo el mundo; hoy hemos hecho el Tour verde. Es el más completo, en el sentido de que te llevan a ver cosas diferentes más lejos. Nos recogieron en una furgoneta a las 9:30 y a las 9:45 ya estaba en la furgoneta llena de turistas que venían de distintos hoteles. La guía era una chica turca jovencita y muy muy agradable, esta si sabía inglés aunque no demasiado. Aún así fue capaz de explicarnos muchísimas cosas y de ser sumamente informativa en todo lo que contaba. Además tuvo una paciencia infinita con todos y eso que había alguno en la excursión, que vaya!!
Primero nos contó cosas generales sobre Turquía. Nos dijo que tiene 81 millones de habitantes, que escalofrío, y que la ciudad de Estambul son sólo 16 millones. El vértigo de ciudad!!! También nos dijo que es un país secular, aunque con tanto almuecín cantando, no sé si me convence.
Nos llevó a un punto alto desde el cual vimos toda la ciudad de Göreme. Tiene unas vistas espectaculares, es lo más extraño y medio lunar que he visto en la vida. Hicimos muchas fotos y nos contó el significado del ojo típico de Turquía, que es evidentemente para proteger de los malos espíritus o de las malas miradas. Me llevaré unos cuantos ojos.  De allí fuimos a la ciudad subterránea, después os mando fotos, es exactamente eso, una ciudad subterránea, enorme, llena de túneles y de cuevas, donde realmente me costó un poco entrar. Había carteles para prevenir a gente con problemas de corazón, aunque no decía nada de histéricas claustrofobias. Hemos ido bajando hasta unos 60 m de profundidad, por túneles super angostos y escaleras muy estrechas, no quería ni pensarlo, porque lo más probable es que me diera la vuelta y saliera escopetada a chutarme un poco de Ventolin. Pero no, la curiosidad pudo conmigo y ahí me quedé. El Lugar es realmente increíble. Allí los cristianos se protegían de los musulmanes y la verdad, es un buen escondite.
Cuando ella contaba cosas de historia, a Pedro se le cambiaba la color. Es evidente que la señorita turca ignoraba que tenía en la furgoneta a un señalado catedrático de historia que escuchaba todo lo que ella iba contando. Cuando ya no pudo más, le recordó que San Pablo no era uno de los apóstoles. La pobre niña se puso un poco roja, pero entre una explicación y otra, ahí quedó la cosa. En eso Pedro se portó muy bien, yo creí que la echaba del autobús.  Era una chica muy segura de sí misma, aunque no de su ciencia. La segunda vez que le hizo un comentario contrario a lo q ella contaba, pensé que era Pedro el que se iba a quedar fuera del bus, pero al final la sangre no llegó al río y volvimos todos juntos y bien avenidos. En el autobús fuimos conociendo a nuestros compañeros de viaje, como siempre todo muy internacional, aunque ya al cabo del rato el grupo latino ya nos habíamos ido acercando, un matrimonio de Bilbao con niñas y otro de argentinos. Y nos contaron muchas cosas muy interesantes, tanto para Estambul  como para mañana aquí en Göreme. Eran todos muy simpáticos y nos hicimos muchas fotos unos a otros, para  salir todos en las fotos. En la excursión estaba incluida la comida, nos llevaron a un pueblito, algún restaurante en el que había mesas enormes para todos los grupos que iban llegando. La comida estuvo bastante rica, la verdad. Después de comer nos fuimos a ver una iglesia muy bonita excavada en la roca, que tenía unas pinturas muy antiguas. Después seguimos el paseo por el valle de yhlara.  Es un valle que recorrer un total de 17 km, pero nosotros solo hicimos casi 4 km.  En mitad del paseo, hicimos una parada maravillosa, en el río había una especie de bar con unas mesas muy curiosas con sillas en el mismo agua del río, con lo cual te sentabas y los piececitos los tenías en el río. Que gustazo!!!  El placer duró nada más que 20 minutos, y luego seguimos caminando. Así no resultó nada agotador, aunque hacía bastante calor. Debe ser un paseo tremendamente popular porque había bastante gente, no solo turistas, también gente más o menos local. Al acabar el paseo por el valle nos subimos otra vez a la furgoneta, y nos llevó a ver un monasterio. El monasterio de Selima. Esto fue aún más espectacular, qué locura de sitio, jamás he visto algo similar. A ambos lados del valle hay montañas llenas de Cuevas de distintos tamaños,  es de verdad una pasada. Espero que las fotos hayan salido bien, porque es de una belleza espectacular.  El monasterio Funcionó a pleno pulmón en los siglos nueve y 10, y tenía absolutamente de todo lo que puede tener un monasterio, de verdad que era increíble!!  Supongo que todos estábamos agotados después del día tan completo, así que en el autobús nos quedamos todos medio fritos. Y así llegamos a la última parte de la excursión, el valle de las palomas.  Hay una conexión aquí entre las hadas y las palomas, inicialmente se creía que aquí en las cuevas vivían las hadas, y que nunca se mezclaban con los hombres. Hubo una vez que esto si ocurrió, las hadas y los hombres se mezclaron, y las hadas tuvieron que desaparecer del valle, aunque se quedaron pero en forma de palomas. Por eso tienen tanto cariño a estos bichos, les dan de comer, y les respetan, vamos, que no son vacas sagradas de la india pero tampoco las exterminan. Bueno, esta es la historia más o menos.
Y ahora os dejo con muchas fotos porque mañana tenemos un plan muy especial por la mañana, y me tengo que ir a dormir. Buenas noches.😘
































1 comentario:

Güle güle, Tesekkür ederim

PEDRO: Viajar a Turquía es un poco como viajar al pasado, a la España de mi niñez: hay muchas normas, señales, prohibiciones, avisos, pe...