Anoche en Bergama nos fuimos a cenar a un sitio de comida local y casera que nos recomendó la dueña del hotel. Los dos chicos que lo regentaban no tenían casi ni flores de inglés pero estaban decididos a que nos entendiéramos si o si. Después de elegir a dedo (nos llevaron al mostrador a que viéramos qué había), cenamos fenomenal. Köfte, berenjena, y una especie
de sopa fría de yogur con pepino, con menta y aceite!!! Casi la palmo, que delicia!!! Papi, te hubiera chiflado!!! Luego nos paso una cosa graciosa: le pedí çay (se lo dije en turco) y me dijo que NO pero asintiendo con la cabeza!!! Me estás tomando el pelo? Quiero çay, por favor (esto reconozco que no lo pronuncie bien y no me entendió) pero el té está chupado de decir así que estaba clarísimo. Y volvió a decir No pero asintiendo con la cabeza. Supongo que muchos lo sabréis, pero nosotros, no! Para decir no, se levanta la cabeza hacia atrás, no se menea la cabeza... para decir sí, se asiente con la cabeza como nosotros. Esto debe llevar a numerosos malentendidos... Lo que está claro es que aquí no habla inglés ni el tato.
Al volver al hotel, subimos a la estupenda terraza a tomar un vino con los dueños del hotel, un matrimonio mayor que debían vivir muy bien en Estambul (tenían dinero y clase) pero que al jubilarse decidieron comprar una casita en Bergama, el pueblo de ella, renovarla totalmente y convertirla en hotelito. Primero nos explicaron por qué se chocan las copas: cuando bebemos tenemos que hacer disfrutar a los 5 sentidos, lo olemos, lo saboreamos, lo vemos, lo sentimos y cling, cling, lo oímos!!! Q bien, no? Hablamos con ellos en inglés, con algo de dificultad pero una conversación muy agradable. Hablamos de viajes, de dónde han estado en España, de nuestros planes en Turquía, y luego empezaron a hablar de historia y de política, no soportan a Erdogan, creen que está destrozando el país y engañándolos con el tema religioso, sonó el cántico del Almuecín y nos decía que las mezquitas realmente tienen a pocos fieles rezando, que la gente no es tan religiosa... tampoco les gusta nada que Estambul y Turquía se haya llenado de sirios y árabes, que los radicales son horribles, que el paro es alto y que el turismo ha bajado mucho por culpa de Erdogan. Y yo pensaba, habrá micrófonos por algún sitio y acabaremos todos en una carcel turca?? Luego hablamos de la familia y le preguntó Pedro si conocían una canción que su suegro canta con pasión, como si entendiera algo; el caso es que me puse a cantar el cantito del Yskidar, y debí pronunciar como una nativa porque se pusieron a cantar conmigo...qué risa!!! No me lo podía creer!!! Lo grabé y se lo mandé a los hermanos para que vayan practicando... Por cierto, es la primera vez que hemos tomado alcohol en Turquía. No es imposible encontrar cervezas pero no es fácil, en ningún restaurante hemos encontrado cerveza o vino, aunque hoy hemos pasado por una cervecería en frente de la policia en Bergama, así que no es ilegal. Lo dicho, aunque Erdogan quiera hacer al país más religioso, las grandes ciudades se resisten y las pequeñas también.
Hoy he dormido tan bien que no hemos escuchado al almuecín cantar a las 5, y a las 8:30 hemos subido a la terraza a desayunar: el desayuno era mayormente salado, varios quesos, tomate, aceitunas, pero también mermelada y miel, pastita como almendrada, tostadas, yogur, en fin, mucho más normal.
Hemos visitado la acrópolis, a la que hemos subido en cable car, o teleférico. Es una pasada!! Y que viento!! Dicen que es siempre ventosa pero lo de hoy fue una locura, creí que el teleférico salía volando!!
Y aquí sigo yo, marido de la ilustre bloguera -que no fregona-, un año más, pagando mi contribución anual en forma de relato sobre las ruinas de la Acrópolis de Pérgamo: qué estado de abandono! No hay ni calles marcadas para el turista, que arriesga sus tobillos en un pedregal empinado, sin explicaciones ni guías. Qué belleza! La vista desde lo alto, el imponente templo de Trajano, el ingenio romano, capaz de subir agua a 300 m de altura. Y qué expolio! el de los alemanes trasladando a Berlín el altar de Zeus y dejando en su lugar un solitario olivo. Y por último, que suerte la nuestra, que llegamos temprano, antes de la inevitable invasión japo-china.
Me hice polvo con las sandalias que llevaba, que son comodísimas pero no para un terreno así, bajé malamente y como mañana volvemos a ver piedras, pensé que lo mejor sería comprarme unas zapatillas deportivas. La dependienta no me entendía nada ni yo a ella, pero después de gestos y buena voluntad, me compré unas zapatillas horribles pero cómodas para las siguientes ruinas, que son mañana. Entiendo a Pili, cuesta mucho comprarse unas zapatillas horripilantes solo porque son cómodas. Pero ahí lo tienes, se puede!!! Hoy hemos comido en un sitio bastante cutre pero me he tomado un ayran (la chica decía buttermilk, para mi que es yogur líquido). Luego hemos tomado baklava y te en el bareto de al lado, y Pedro un tremendo café turco, fortísimo, puro polvo, pero rico de sabor.
Finalmente nos hemos entregado al enésimo atasco de este país para llegar a Kušadasi, donde vamos a estar dos días y pico. En la carretera, que es una película de acción, hemos visto ya un par de carteles disuasorios, bueno, son realmente fotos enormes de coches de policía, pretenden ser como un radar fijo para que te asustes y bajes la velocidad, que ocurrentes... mirad la foto q cachonda...!
Juan es el perfecto piloto y el perfecto copiloto, conduce fenomenal y se orienta de una manera increíble, me supera mil veces, tiene un sexto sentido y maneja google con y sin conexión que es algo de flipar!!!
Mañana Éfeso, a dormir!! 🥰🥰


















No hay comentarios:
Publicar un comentario