Hace mucho calor, muchísimo, por eso estamos también tan cansados. Bebemos agua sin parar, y de vez en cuando nos paramos hacer un descansito, y a tomar algo para reponernos. Por todo esto, no estamos haciendo tantísimas cosas como habíamos planteado inicialmente, aunque estamos viendo la mayor parte de los monumentos y las zonas más señaladas. Por ejemplo, hay muchos barrios muy llamativos de interesantes que simplemente con pasearlos los disfrutas muchísimo. Esta mañana después de desayunar nos hemos ido a la plaza Taksim, Y de ahí hemos bajado dando un paseo hasta el final de la calle Istiklal, una calle llena de tiendas más bien modernos, pero con callejones adyacentes llenos de cafés con muchísimo encanto y puestos de hippies. Hasta Taksim hemos ido en metro, metro tradicional, que por cierto es estupendo con un Aire acondicionado fabuloso. Cuando llegamos al final de la calle, cogimos el tranvía antiguo que la recorre para volver a subir hasta Taksim. En el tranvía había mayormente turistas, aunque también había turcos, por dentro y por fuera. Era muy gracioso ver como algunos turcos gamberretes se dedicaban a correr la calle hasta colgarse en la parte exterior del tranvía, Más que medio de transporte era como un juego para ellos. De allí fuimos a comer a un sitio que le habían recomendado a Jorge, Hayri Usta, un restaurante lleno de público local donde comimos bastante bien aunque sencillo. Ahí probé un postre delicioso, se llama Kunefe, que es una especie de baklava pero con queso, y se toma bastante caliente. Era un poco pesado porque era mucha cantidad pero estaba riquísimo. Como en estos sitios nunca Hay alcohol, siempre toman los chicos Coca-Cola, agua, y yo siempre tomo ayrán ,una bebida a base de yogur y que es muy refrescante. También tengo la receta de esta bebida, así que os la haré un día de estos.
Después de comer, bajamos hacia la torre de Galata y hacia el puente andando, dando un paseito en una zona entre dos barrios, Beyoğlu y Karakoy, está llena de tiendas de mil cachivaches y almonedas antiguas, también muchas tiendas de decoración moderna pero con elementos muy clásicos de la cultura turca. Una zona de lo más hipster, apetecía mucho sentarse a tomar un té en cualquiera de los cafés, Y la edificación también era muy bonita porque aunque era del siglo XIX o principios del 20, estaba llena de plantas y flores.
En Eminonu, después de cruzar el Galata, nos separamos. Pedro se fue al museo arqueológico y los chicos y yo nos volvimos al bazar a terminar unas operaciones que teníamos pendientes. El follón de gente que hay normalmente en el tranvía, no impide que muchos turcos mantengan su educación tradicional y te cedan el asiento: a mí ya me ha pasado dos veces, no estoy acostumbrada a que me pase en Madrid, pero aquí tengo mucha suerte y siempre acabo sentada en el tranvía. Ojalá no sea porque piensen que soy demasiado mayor, o peor, que estoy embarazada... No, no lo creo...
En el gran bazar, nos separamos, cada uno se fue por su lado a resolver sus asuntos, y quedamos una hora y pico después en la entrada. Tuve una experiencia muy negativa en una de las tiendas, y casi me cargo al turco que pretendía timarme. Me puse histérica, le monté un numerito y al final conseguí que me devolviera el dinero y el que se quedó con el cabreo tremendo fue él!! También tuve una experiencia muy agradable con uno jovencito que me invitó a sentarme y a tomar el té en su tienda mientras me hablaba de todos los jugadores que conocía del Barcelona, del Madrid, y del atlético. Estoy hasta el moño del fútbol, es de lo único que hablan sin parar. A este, que era tan majete, al final le compré lo que quería, No sin antes regatear todo lo que pude. No es nada fácil, por lo menos para mí no es fácil, al final, me siento bastante satisfecha aunque él crea que soy una auténtica pringada.
Kinma me había hablado del barrio de Kumcapi para ir a cenar pescado, y allá fuimos. Es una zona bastante chunga al sur de Sultanahmet, pero está totalmente llena de restaurantes para comer pescado. Fuimos en taxi, y aunque tengan taximetro normalmente hay que acordar antes el precio del viaje. La primera vez nos timaron claramente, pero a la vuelta, ya éramos unos expertos y subimos al hotel por muy poquito. Aprendemos rápido. Cuando llegamos a la zona de los restaurantes, se nos cayó el alma a los pies. Son unas cuantas calles que confluyen en una mini plaza y que estaban totalmente llenas de restaurantes y de camareros acosadores para que te sentaras en sus mesas!! Fue un auténtico agobio, parecía Benidorm o algo peor, Y además la mayoría de los restaurantes tenían 4 o 5 músicos que atronaban de forma increíble. Aunque nos fuimos lo más lejos posible de la música, al final nos alcanzaron y consiguieron echarnos, del ruido tremendo que había. No se podía ni hablar.
Bueno, esto sido el día de hoy. Mañana es nuestro último día y vamos a llevar a Jorge a la parte de Asia, a Üsküdar, Y en el barco voy a cantar la canción para que todos me acompañen!!!
Hasta mañana!! 😘
No puedo subir fotos Wi-Fi del hotel no me deja, lo intentaré mañana.











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